lunes, 5 de junio de 2017

Poema y foto.


Y subí por el sendero,
buscando la serenidad.
Las aguas a su paso me saludaban,
las fuentes desbordantes de sonidos
rompían el silencio de la mañana.
Trinos de pajarillos recitaban a coro
una melodía danzante que abría caminos
rumbo al rincón más bello
jamás soñado por hombre alguno.
La Naturaleza en pleno auge
se abría paso a través de las nubes
que complacientes
le confeccionaban una blanca alfombra,
suave y florida.
El nuevo día empezaba y yo lo estaba viendo.
Un día más para agradecer a la Pachamama.
Se desbordaron las fuentes,
las aguas manaron de la nada
calmando a su paso la sed
de todos los que allí habitaban.
Árboles, plantas y helechos.
Flores, arbustos y piedras
Todos…todos, fueron bendecidos por el agua
Germinaron los frutos,
cesó el hambre del hombre.
Céfiro y flora fundieron su belleza con la aurora.
El vigoroso río
que los campos bañaba,
al final del recorrido
reposó su calma, en un lago
de belleza extraña.
Tan claro, limpio y transparente
que un espejo semejaba
al que todos acudían, a mirarse,
y admirar la belleza del lugar.
Era aquel, el más hermoso cuadro
jamás pintado por manos humanas.
La Madre Tierra es la que nos regala semejantes imágenes.
Ayudemos a que su esencia perdure para siempre.

Isabel Soriano (Wersi)

martes, 14 de junio de 2016

Viaje sin retorno (relato corto)


Nada le retenía entre aquellos que vivían entre colores. El lugar era onírico, ideal para asentarse en el. Las puertas abiertas estaban siempre, nada impedía deleitarse con las vivencias allí ocurridas y las venideras. A pesar de ello decidió marchar, no formaba parte del decorado.
-DNada le retenía entre aquellos que vivían entre colores. El lugar era onírico, ideal para asentarse en el. Las puertas abiertas estaban siempre, nada impedía deleitarse con las vivencias allí ocurridas y las venideras. A pesar de ello decidió marchar, no formaba parte del decorado.
-No…aquí no está mi lugar_
Pero… ¿Dónde ir?…Se le ocurrió algo que lo cambiaría todo. Indagó en lo más profundo de su ser, buscó el rincón más negro y tétrico que pudiera haber en su interior.
¡Nada¡…No había nada…¡Sí¡…espera. Se me ocurre qué……apago las luces que mantienen iluminada mi materia gris, de esta forma me adentraré en la oscuridad más absoluta.
Y así fue.
Entró en un mundo negro. No era el suyo, nunca supo desenvolverse en el. Esta vez lo iba a intentar con todas sus fuerzas. Ante ella se abrió todo un cuadro desolador, abismos infernales ponían en peligro su caminar constante y decidido. No eran impedimentos para lograr el fin planeado.
Reinaba un desconcierto atroz, las almas que habitaban el lugar bailaban una danza desconocida. Sus lamentos se le enredaban entre los cabellos. Una histeria colectiva culminaba el encuentro de aquellos seres sentenciados a vagar por aquel nauseabundo lugar plagado de bestias que les devoraban poco a poco.
Quiso ser como ellos, uno más. Encaminó sus pasos al precipicio más profundo que encontró, aquel que no tenía fin era el idóneo para poner fin a su vida. Asomada al borde, admiraba la profundidad que la acogería con los brazos abiertos. De lo más hondo le llegaban aromas, olores con sabor a muerte y destrucción.
No le gustaba pero debía hacerlo, se lanzaría convencida que aquella sería su vida venidera, encontraría la paz entre los muertos.
Un cadáver más, sin sentimientos, sin dolor. En el mundo colorista si había dolor, más de lo que esperaba, no era tal y como se lo habían pintado. En cambio en lo oscuro había unión  y frío…mucho frío, no le importaba.
Fijó sus pies al borde de la sima más profunda, la mirada fija en la nada, los brazos alzados, su cabello ondeaba con el viento, se estaba desatando una gran tormenta, se preparaba el sacrificio de su alma, los gritos desgarrados de los que allí moraban le estaban dando la bienvenida a su mundo.
-¡¡Lánzate¡¡…¡¡Hazlo ya¡¡…No titubees…serás nuestra. Ya eres nuestra - Gritaban.
Un aterrador panorama se abría ante sus ojos. No se lo pensó. Por fin….se dejó llevar.
Se lanzó, cerró los ojos, no profirió ni un grito, se sintió libre, ligera, liviana. Sus ropas se tornaban jirones a medida que su cuerpo caía hacia lo más profundo, sus cabellos dorados tornaban se negros como una noche sin Luna.
El camino era inacabable, hondo muy hondo, mientras más mejor.
La profundidad por fin le acogía, empezaba a ser feliz, miles de brazos se alzaban para acogerla.
El sonido de un cuerpo al chocar contra el pavimento fue lo último que sus oídos escucharon.
 …………
Su cuerpo quedó desparramado en la tranquila calle llena de viandantes que en aquella soleada mañana de domingo se disponían a dar su paseo matinal, los niños corrían siempre bajo la atenta mirada de sus progenitores, una pareja de ancianos se daba apoyo el uno al otro, se miraban con ojos de felicidad en aquel mundo de colores.
En un segundo la vida se paralizó, personas animales y hasta las flores que daban color y aroma en aquel onírico lugar quedaron en silencio, silencio que cortaba el aire, roto solamente por el sonido aterrador provocado por el impacto de aquel cuerpo que yacía sembrado por todas partes. Cristales de comercios pintados con mil formas de rojo carmesí, algunas de las personas allí presentes se llevaron un recuerdo de aquel cuerpo adherido a ellas, la imagen era dantesca, horrible, nauseabunda. Nunca la olvidarían.
 ………….
Al final de la caída todo fue frustración, las almas negras desaparecieron del lugar, no la querían entre ellos, todo fue una ilusión.
Se vio envuelta en sábanas de blancura nívea, adornada de flores de maravillosos colores, que algún día se marchitarían, ya nada quedaría de ellas ni de su persona.
Que ironía terminar rodeada de colores. De aquellos de los que huía.
 -Wersemei-

sábado, 30 de enero de 2016

Retomando la nave

He leído en este blog lo siguiente:


¿Te están desapareciendo los seguidores de tu blog? Pues no te preocupes porque seguramente te desaparecerán más, digo no te preocupes porque no es culpa tuya, no es porque no les guste tu blog.

Lo primero que debes de saber es que se están eliminando las cuentas que no están activas, de modo que si te hiciste el blog hace 4 años es muy probable que pierdas seguidores, ya que mucha gente que antes te leía con una cuenta es muy probable que ya la haya cambiado, se le haya olvidado la contraseña o simplemente ya no le interesan los blogs.

Pero eso no es lo malo, lo peor viene a partir del 11 de Enero ya que todas las cuentas que no sean de google, es decir mayormente serán de hotmail, twitter o yahoo, quedaran eliminadas. 

Es decir a partir de ese día lo más probable es que te desaparezcan más seguidores.


¿Qué hacer para que no desaparezcan los seguidores de blogger?

- La única opción es avisar en tu blog, facebook, twitter... a tus seguidores para que se hagan una cuenta gmail para seguirte en el blog o que te sigan de alguna otra manera, para que no dejen de leerte. 

Al final lo de los seguidores es una tontería porque solo es un número pero si te dejan de seguir en el blog por lo menos que te sigan en alguna red social para que te sigan leyendo, comentando...

Pero cuidado blogger que aquí viene lo peor....si tienes tu blog con otras cuentas que no sean de google puedes perder el blog, porque te quedará inactivo, la solución es muy fácil. Abrirte una cuenta de gmail y añadirte de administrador con esta otra cuenta.
....................................


Y como no quiero que El Zaguán lo borren del mapa, lo actualizo con esta entrada.

domingo, 13 de abril de 2014

El final de una búsqueda




Se levantó como todas las mañanas, lo primero que hizo fue ir al lavabo, al mirarse al espejo vio con asombro que le faltaba algo en su cara. Sorprendida e incrédula no supo que pensar. Empezó a tocarse y allí encontró su nariz, sus ojos, sus orejas, pero……algo no encajaba,…….¡¡ su sonrisa no estaba.¡¡….. De repente se vio embargada por una gran tristeza. Por su mente desfilaron mil preguntas, todas ellas sin respuesta.
Como pudo dejó de mirar aquella imagen triste y doliente. Abrió su ventana buscando las gentes que hasta ahora habían compartido sonrisas con ella….Nadie, no había nadie...
Todos estaban compartiendo sonrisas entre ellos, la suya no estaba allí. La cerró y salió en su busca.
Llegó al parque y allí preguntó a los niños que alegres jugaban, cada uno de ellos tenía la suya. No les sobraba, no pudieron dársela.
Buscó en las parejas enamoradas que encontraba en los rincones más íntimos, cada una de ellas las compartían entre sí. No eran para ella.
Con tristeza pudo ver como se intercambiaban sonrisas abuelos y nietos. Las suyas eran limpias, suaves como la seda, resplandecían como brillo de estrellas.

Viajó a las montañas, preguntó a los animales que en ellas habitaban…nada de nada.
Buscó en su mente momentos felices intentando conseguir que la sonrisa volviera a su rostro.
Dejó lo malo a un lado. Todavía quedaba tiempo y tomó una decisión.

_ Me iré volando a un lugar de ensueño donde habite la felicidad, donde no se conocen la envidia, la traición, los celos, el odio, el rencor y todas esas cosas que atraen la tristeza. Me rodearé de gentes con las que compartir el amor y la alegría que tengo encerrados en mi corazón, puede que entonces encuentre en ellos mi sonrisa.
Y voló, voló muy lejos. Por fin llegó a la orilla del mar. Ante sus ojos se extendía un horizonte limpio, de un color azul intenso, a menudo con tintes verdes, adornado de ribetes blancos provocados por el romper de las olas que acariciaban sus pies.
Una gran paz invadió su sentir. El murmullo del mar penetró en sus oídos como música celestial. El aroma del salitre la embriagó, pequeñas estrellas danzaban acariciando la superficie del agua marina, brillando al antojo del sol reflejado en ella.

No las vio, pero allí estaban, aparecieron delante de ella por arte de magia, sin avisar. Un grupo de sirenas de belleza sin igual, sus melenas ondeaban como cortinas de seda aventadas por la brisa. Sus melodiosos cantos la invitaban al unirse al grupo, le alentaban a ello con los brazos abiertos. Sin pensarlo caminó hacia ellas, el agua le acariciaba cálidamente y un esbozo de sonrisa empezaba a aflorar en su rostro.
Sintió henchido el corazón, dejó que aquellas deliciosas criaturas la guiaran al fondo de aquel paraíso marino. A medida que se sumergía una gran sonrisa llenaba por completo su faz. Cuanto más profundo se hundía, mayor era la felicidad que sentía. Hasta que exhaló el último suspiro.

Desde ese instante su sonrisa no se separó de ella.

NOTA: Foto de internet

viernes, 9 de agosto de 2013

El camino de la Vida





De todos es sabido que la Vida es una carrera sin vuelta atrás. No hay desvíos que nos hagan desandar el camino recorrido. Inicias la marcha con tu vehículo recién estrenado. Poco a poco, le vas añadiendo extras; unas ruedas más potentes, un motor renovado, nuevos faros que te indiquen el camino más nitidamente. Y así, vas recargando el depósito, maqueando tu vehículo . Lo cuidas, embelleces y te sientes orgulloso de el.

Con el tiempo entras en una autopista de muchos carriles y, te das cuenta de que otro vehículo se acerca a ti y decide hacer el camino a tu lado. Es mucho más grande y potente que el tuyo; lo ves hermoso y seguro. Te alegras de poder recorrer el camino junto a Él.

Llega un día en que ese compañero de viaje, por causas del destino, empieza a tener averías. No hay problema, en la carretera hay buenos talleres y profesionales que lo dejan como nuevo y volvéis a retomar la marcha.

Al poco observas que le siguen fallando piezas. No os desanimáis. Llevas un fuerte cable en tu maletero, lo enganchas y arrastras de su vehículo. La marcha es fluída, más lenta que al principio pero, igual de hermosa. Suave y pausadamente gozáis de ese viaje sin un fin previsto, tan solo lo disfrutáis.

De pronto surge un imprevisto. Una de sus ruedas pincha, no hay repuestos, los agotaste todos. Imposible volver atrás en busca de uno. No hay marcha atrás. Tú no te aminoras por eso, decides enganchar otro cable más robusto y arrastrar de  tu compañero, no quieres dejarlo atrás. Es mucho el tiempo que lleváis juntos y, por nada del mundo lo vas a abandonar….Y tiras…y tiras… y arrastras de Él todo lo fuertemente que puedes. Sientes que tus fuerzas te flaquean, apenas te queda combustible para seguir la ruta. Te pide que lo abandones…¡No, eso nunca!

Te detienes a descansar un instante, piensas en todo lo andado, miras hacia adelante, miras a tu compañero. Su máquina está muy deteriorada, te sientes hundido, no sabes por cuanto tiempo vas a aguantar. Entonces, decides buscar una gasolinera donde te abastezcan de un combustible más potente, que te dé fuerzas para seguir la marcha y tirar de tu compañero. Por nada del mundo quieres dejarlo. Aún sin la rueda podéis caminar, eres lo suficiente fuerte para acompañarlo hasta el final de sus días.


¡¡Una gasolinera, por favor!!